Ana María Céspedes

Por Ramón Saba

Nació el 7 de noviembre de 1953 en Vicente Noble, Barahona. Su nombre completo es Ana María Céspedes Calderón.

Narradora, ensayista, poeta y profesora. Es maestra titulada por la Escuela de Educación Superior Felix Evaristo Mejía, licenciada en Bioanálisis por la Universidad Mundial en Barahona y posee una maestría en Inmigración, Refugio y Relaciones Intercomunitarias por la Universidad Autónoma de Madrid, así como una variedad de cursos especializados en diferentes vertientes del saber. Fue profesora del colegio Veritas, del Hogar-Escuela Rosa Duarte y de la escuela Leonor Feltz; laboró también como encargada del departamento de Promoción Social del Ingenio Barahona; técnica en el Voluntariado de Madres Dominicanas en España; asesora en el consulado de la República Dominicana en Ámsterdam, Holanda; directora de Cultura en el consulado dominicano en Madrid, España y posteriormente Ministra Consejera en esa misma institución y posteriormente en el Museo de Historia y Geografía trabajó con el equipo para la creación de contenido en el área de Identidad dominicana, para su nueva apertura. Cofundadora, miembro de la directiva y delegada Internacional de la Asociación Cultural y de Cooperación al Desarrollo bibliotecario de la República Dominicana (ACUDEBI).

Ana María Céspedes tiene en su haber una buena cantidad de obras publicadas en diferentes géneros, como son los ensayos De la integración al empoderamiento de las mujeres inmigrantes residentes en Madrid, La dificultada para conocer la realidad del proyecto migratorio de las mujeres y sus procesos y Migracion a España: Etnia y Genero. Elementos referenciales claves de la desigualdad de la mujer inmigrante en Europa; en poesía Se Regalan Perlas; relatos Bailar Bachata o la Sala de un siquiatra; en literatura infantil Los cuentos de la abuela Ana y La Laguna Mágica y otros cuentos y en novela Secretos del alma.

 

 

 

Su obra ha sido reseñada en varias antologías como la Guía de Recursos Jurídicos para estudiante en España becados por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCYT) en España; Antología de narradores dominicanos residentes en España; No creo que yo estoy aquí de más, compilados por la escritora dominicana residente en España, Rosa Silverio; además figura en otras, entre ellas de Editorial Santuario y en la revista Bitácora Cultural, por mencionar sólo algunas.

Ana María Céspedes ha sido invitado a dictar conferencias en la Universidad de Burgos; en Madrid, España, en la Universidad Autónoma, en la Escuela de Mediadores Sociales Interculturales, en Casa de América y en Casa Encendida; también en las universidades de Jaén, Tenerife, Gran Canaria; en el ayuntamiento de Sevilla, en las Escuelas de Voluntariado del ayuntamiento de Madrid y en otros países europeos como Bruselas, Holanda e Italia, entre otros.

Ha sido reconocida por su trabajo en favor de la integración de las mujeres inmigrantes en la Universidad Pontificia de Comilla, en Madrid; recibió el premio Cien Latinos que se otorga cada año a inmigrantes destacados por su compromiso social en distintas áreas; declarada Mujer del Año por Mujeres en Acción del ayuntamiento de Alcobendas, en los períodos 2004 y 2010; en el 2007 recibió Bandeja de Plata por el Colegio de Abogados Notarios de Madrid,  por sus acciones en favor de la Integración de los inmigrantes en España; en el 2019 fue merecedora del premio José María Rubio en reconocimiento por su servicio de protección al medio ambiente en nuestro país; fue una de las receptoras de premios en el certamen Cien Latinos, que se otorga cada año a inmigrantes destacados por su compromiso social en distintas áreas del área de Inmigración, entre muchos más.

El escritor Juan Freddy Armando asegura que la labor literaria de Ana María Céspedes no es una simple diversión de una emigrante que usa sus momentos de ocio para solazarse y entretenerse garabateando sus observaciones. Tampoco su actividad literaria es la de una fantasiosa buscadora de fama o dinero con sus letras.

No. Esta escritura tiene su origen en su profunda convicción de militante revolucionaria de larga data, de luchadora por los mejores intereses de su pueblo dominicano. He ahí la base conceptual y vivencial, los principios y utopías que sirven de sustento a su actividad como creadora interesada en difundir valores éticos y morales, y rescatar al pueblo dominicano y a los pueblos del mundo de las cadenas provocadas por las miserias que los oprimen y por quienes durante siglos los han explotado y expoliado.

El profesor y escritor José Roberto estima que, aun manteniendo el tono dulce de su plática, Ana María Céspedes pone en labios de sus personajes una forma expresiva liberal, que, para muchos, podría ser profana e irreverente. Los personajes de su novela Secretos del alma son harto raros, dilemáticos si se quiere, que rehúsan a su presente y viajan continuamente a su pasado, quizás en la búsqueda obstinada de sus otredades, para reencontrarse con su propia historia; aquellos personajes nos cautivan con su conducta, puesto que de alguna manera nos representan, ya que también, de alguna manera todos, hemos experimentado durante el discurrir de nuestras vidas, un cierto vacío existencial y para alcanzar algún peldaño de liberación espiritual, esos Secretos del Alma tienen que emerger y flotar, pero jamás podrán desaparecer, porque entonces, nada tendría sentido.

Finalmente, el filósofo y escritor Alejandro Arvelo Polanco considera que con la agudeza analítica a que nos tiene acostumbrados a sus lectores, Ana María Céspedes asoma su inteligencia privilegiada tanto a los factores causales como a las consecuencias mediatas e inmediatas de esta nueva realidad, para pasar revista, a seguidas, al estado de la cuestión en términos de las búsquedas de soluciones, de los logros y de los retos que aún persisten. Mérito indiscutible suyo es la visibilización de costados nunca entrevistos, uno de ellos es el de las presuposiciones de trasfondo a que semejante fenómeno ha dado origen, así en los lugares de partida como en los países de acogida, incluso en los casos de las migraciones internas (como acontece en el caso de la comunidad gitana en España). Ella se entrega con denuedo a la fundamentación, mediante pruebas estadísticas, testimoniales o inéditos argumentos.

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un fragmento del capítulo XIV de la novela Secretos del alma de Ana María Céspedes:

“Un personaje Incómodo e Inevitable”

Había desaparecido la brisa que antes se frotaba con las hojas de Menta y Albahaca de las jardineras colocada en la ventana y que de vez en cuando suavizaba los olores de la dextrosa, las cremas anti escaras, los guantes de late y las vitaminas de Ernesto.

Sandra, se acercó a la ventana en busca de algo de aire, acarició las hojas olorosas de la menta, ajena a las reflexiones de su marido.

Se pasó las manos por el cuello palpando la sudoración que el color y la humedad le provocaban.

De vez en cuando se acercaba a la cama de Ernesto, buscando su aliento cada vez más débil; luego volvía a la ventana, esperando ver aparecer la ansiada lluvia que calmara aquel calor insoportable de ese último sábado de mayo.

 

Por Ramón Saba

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