Aleyda y la sangre del Matum: 19 de diciembre

Por Francisco Rafael Guzmán sábado 19 de diciembre, 2020

¡Oh prenda humana inmarcesible, primavera como en abril 65!

Con tu coraje desafiaste la muerte y ella no puede vencerte. Tu

Presencia física sobrevivió para contar las proezas de otros valientes

Que como tú y el mayor Lora Fernández vencieron la muerte, no

como los cobardes de San Isidro y los de Imbert. Lora, tú y otros

que estuvieron allí vencieron, aunque no la presencia física de Lora

y otros después del Matum, vencieron la muerte y la seguirán

venciendo por siguen viviendo en nuestros corazones, en el corazón

del pueblo que no deja de latir, en el corazón de los humildes que

no conocen la arrogancia y en el de los desharrapados que a un

futuro digno.

 

Aleyda Fernández fue entrega y humildad a la causa un mundo justo,

Aleyda periodista, Aleyda solidaria con los perseguidos del MPD,

Aleyda hija, Aleyda madre, Aleyda mujer, Aleyda acosada por la

represión balaguerista, Aleyda exiliada, Aleyda desafiante del peligro,

pero Aleyda sobre Aleyda inmarcesible y leal revolucionaria

Pero muchas cosas a la vez, Aleyda fue mujer valiente, mujer de mucho

arrojo, mujer atrevida a desafiar el poder: un valor excepcional en una

mujer, hace más de cinco décadas la acompañaba. En el matum, en

medio de un conato de masacre contra los constitucionalistas, al parecer

plan del grosero invasor para decapitar el espíritu de la revolución. Pero

cayeron en un error porque fue epopeya perdida, no en vano el arrojo

constitucionalista gano la batalla y el dardos de los partos lanzado por

fue certero a las fuerzas del aire de Santiago, perdieron esa batalla.

 

Siguen vivos Aleyda y  el mayor Lora en el corazón del pueblo y no

morirán jamás, porque son dos colosos que en vez de disminuir sus

tamaños agigantan. La patria los venerara porque por mas globalización

la patria no perece y es hija de la cultura inmortal. Esta no muere,

vive siempre, como vivirá eternamente Aleyda en el espíritu del

dominicano, no importa la ausencia física.

 

Según la filosofía martiana el ser universal es el bien. Mientras vivimos

nuestro espíritu individual camina con nuestro ser individual, con la muerte

se separa se separa de él y se junta con el universal que es el bien. Los

espíritus individuales de Aleyda, Lora Fernández, Manolo, Minerva Caamaño,

Otto, Amín, El Moreno, Fernández Domínguez, Amaury y otros se fundieron

con el espíritu universal y a la vez con el ser universal martianos. Aleyda

ya pertenece al ser universal que es el bien. Gloria eterna y paz a sus

restos. Aleyda, el en el Matum, lo dijiste: llego un momento que pensaste que

que caería, pero no caíste, pero aun cayendo no morirías, porque eres inmortal.

Por Francisco Rafael Guzman F.

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