Alcaldía SDE y la irracional soberbia del poder  

Por Juan López

La actual alcaldía del municipio Santo Domingo Este (SDE) se siente abrumada y desconcertada por su manifiesta incapacidad de cumplir con las principales  funciones que le asigna la Constitución de la República y la Ley 176-07.   

El artista-alcalde, lamentablemente,  no ha llenado las grandes expectativas que creó con su propuesta electoral de una “Ciudad justa y creativa”. Los medios de comunicación y redes sociales están atiborrados con las múltiples denuncias, actividades de protestas y cuestionamientos de los pobladores de los barrios y sectores de las tres circunscripciones de SDE.        

Los munícipes y/o las organizaciones de la sociedad civil, en especial juntas de vecinos y organizaciones comunitarias de bases, ven e interpretan que, la gran acumulación de basura en las calles de SDE no es más que la punta del iceberg que reflejan la incapacidad gerencial, los permanentes conflictos del alcalde contra el Concejo de Regidores y dirigentes del PRM, sus improvisaciones y la soberbia “propia de jefe” con la que se pretende avasallar a los habitantes del municipio que cuestionan su petulante método de gestionar.  

Lo anterior se evidencia cuando el artista-alcalde, “lleno de irracional soberbia” pretende  imponer, “contra vientos y mareas” el proyecto de un relleno sanitario (vertedero para basura) e instalar una planta procesadora de desechos sólidos en una zona protegida porque es de amortiguamiento del Parque Nacional Humedales del Ozama que, desde su informal anuncio, cosechó la radical oposición de  la mayoría de los habitantes de San Luis, El Tamarindo y Villa Liberación.  

En contra del lugar seleccionado para dicho proyecto se han expresado las autoridades del distrito municipal de San Luis, varios regidores del ASDE, las principales organizaciones de la sociedad civil de la circunscripción No. 3 de SDE, personalidades, especialistas en medio ambiente y gran parte de los pobladores de esos tres importantes sectores del municipio.  

 Al hacerse eco de la firme oposición al improcedente uso del referido terreno, el presidente Abinader y el ministro Cabrera, director de Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia (PROPEEP), la pasada semana, por separado, evidenciaron que no apoyarán la implementación del proyecto en dicho terreno.

Quede claro: ¡La oposición al proyecto no es antojadiza ni emocional!  La oposición es exclusivamente al lugar  porque ese proyecto en dicho terreno violenta  disposiciones expresas contenidas en varias leyes (64-00, 202-04, 176-7 y 225-20), porque no cuenta con la imprescindible autorización del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y también porque el proyecto, en ese terreno, dañará el medio ambiente y afectará el sosiego y la calidad de vida de miles de familias residentes en San Luis, El Tamarindo y Villa Liberación.  

Al respecto, es oportuno recordar un acontecimiento que protagonizó el artista-alcalde, cuando era un humilde ciudadano y candidato a la alcaldía de SDE: Durante su campaña electoral lideró las protestas contra la construcción del “parador de autobuses que, el pasado gobierno construyó en un espacio de estacionamientos frente al parque Mirador del Este”. 

¿Qué pasó con la obstinación gubernamental y el parador? El anterior Ministro de Obras Públicas, con la prepotencia que ofrece el poder “se hizo el ciego y sordo” y, en contra del reiterado reclamo de  un sector del municipio,  impuso su voluntad y se inauguró el costoso y hoy abandonado parador.

¿Y entonces…? Nada, ahí está esa inútil estructura como muestra fehaciente de la irracionalidad y la soberbia de los “jefes”.  Ahora, como paradoja de la historia, el artista-alcalde, olvidando ese acontecimiento y actuando como “soberbio jefe”  quiere hacer una réplica en caricatura de ese desaguisado acontecimiento.

Si la irracionalidad y la soberbia del artista-alcalde persisten en imponer el proyecto en ese terreno, es muy probable que será por encima de  masivas protestas de los habitantes de San Luis, El Tamarindo y Villa Liberación con la secuela de reprimir a la gente con  encarcelamientos, heridos y hasta muertos, lo cual será un grave error, con imprevisibles consecuencias, llegar a esos extremos. 

Es cierto, SDE necesita un nuevo relleno sanitario para  depositar la basura y la construcción de una moderna planta para procesar los desechos sólidos. La justa objeción  no es al proyecto en sí. La firme resistencia es al lugar escogido. 

Por tales razones, hacemos una sana exhortación a las autoridades de PROPEEP y la alcaldía de SDE: a la mayor brevedad, gestionen otro terreno para dicho proyecto. ¡Ojalá tengo ojos, oído y razonabilidad para acoger esta bien intencionada sugerencia. Si así lo hicieran, ¡Ganamos todos y no habrá lamentaciones!

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