Al segundo año

Por Manuel Hernández Villeta

Se abren las compuertas del segundo año del mandato de Luis Abinader. La cuerda se va a tensar porque en el 2022 ya comienzan las primarias para todos los niveles. Hasta hoy, el gobierno no ha tenido ninguna oposición, salvo algunos artículos de prensa, o comparecencias de partidistas en radio y televisión.

Para  sectores de oposición, su sobrevivencia está en orquestar un creíble episodio de lucha  política. Tienen que ser los críticos  del gobierno, sin caer en tremendismo, pero habría de ver si tienen opciones a mano.

Los peledeístas, que de acuerdo al pasado reconteo electoral son los número dos, tienen que quitarse la soga del cuello de las acusaciones de corrupción. Es difícil desligar a exfuncionarios y militantes de bajo nivel, del accionar partidista. La corrupción será un tema que seguirá vivo en todo el proceso de primarias.

La magia del PLD y uno que otro partido de oposición sería tener la destreza para sacar de la agenda nacional el tema de la corrupción. En algunos casos se está a punto de sentencia, y los otros siguen a nivel de medida de coerción. Todo indica que ese aspecto  de la vida nacional no será congelado.

Pero mientras una aparte de la  oposición lucha para que la guillotina no le caiga en el pescuezo, tiene que participar en el debate de los demás temas de la vida nacional. Habrá que ver hasta donde tiene  fortaleza para hacerlo. Sin dudas que políticos veteranos y de mil batallas capearán este temporal, y buscarán salidas de acuerdo con las circunstancias.

El gobierno tendrá un año más para ir perfilando su línea de trabajo. Camino a los dos años, la pandemia sigue viva. La lucha frontal contra el Covid ató de manos al gobierno con una economía menguada, la política de pleno empleo abandonada y  estableciendo una línea de préstamos internacionales.

Le queda por delante al gobierno enfrentar por todos los medios posibles el alto costo   de la vida.  La comida diaria es uno de los temas más sensibles en la sociedad dominicana y los aumentos alocados y abusivos, tienen que ser controlados por las autoridades.

Se pondrá en juego la estrategia gubernamental pàra controlar la delincuencia. Otros han fallado con planes de paz ciudadana. Nada nuevo hay bajo el sol, pero vamos a esperar. Las drogas, el raqueterismo, la delincuencia callejera, son de los grandes problemas que tiene la sociedad y deben ser erradicados o al menos controlados.

La educación pone a prueba a las autoridades, al tratar de iniciar en un mes un año escolar presencial. La fiebre africana porcina va a terminar con el sacrificio de la  mayor parte de los cerdos y teniendo que iniciar una nueva crianza. Termina el primer año, y el camino es difícil para el gobierno y escabroso para una oposición que sigue en reflujo. ¡Ay!, se me acabó la tinta.

Por Manuel Hernández Villeta

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