Al final todos ganamos en la UASD ahora el trabajo es la garantía de la rectificación

Por Pablo Valdez sábado 21 de julio, 2018

Probablemente esta sea la última ocasión en que me refiera al recientemente finalizado proceso electoral de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Esto así, porque a partir de ahora lo que procede es que todos los universitarios unifiquen criterios y acciones, que sean las respuestas a los cuestionamientos que ha tenido la academia en los últimos tiempos.

 

El equipo de hombres y mujeres que han asumido las riendas de la más vieja universidad del viejo mundo, ha comprometido una gestión de decisiones firme que se gane el favor no solo de los universitarios, sino además, de toda la comunidad nacional que ha estado atenta para confirmar, que ciertamente a lo interno de la academia, hay el interés de que las cosas se hagan con el deseo colectivo de la rectificación y no con intensiones de seguir por el derrotero que se ha exibido en las últimas décadas.

 

Nuestra percepción es de que hay una gran cantidad de universitarios conscientes de la responsabilidad que hay que asumir con el concurso de todos y que hay otra partida de profesores, estudiantes y empleados, que solo persigue sus beneficios particulares independientemente de que sean la antesala de una universidad carcomida por el ostracismo producto del egocentrismo propio del desfase en la interpretación del entorno que les permite interactuar, al extremo de contraponerse hasta a las acciones que les beneficia para crecer en términos personales.

 

Es posible, que la visión que se obtiene de la universidad presente de parte de una gran cantidad de dominicanos, sea de una institución sin futuro que fallece paulatina ante la indiferencia interna y externa. De su deterioro, se acusa a diferentes sectores tanto de la Familia Universitaria, como de la Comunidad Nacional, sin excluir el organismo de gerencial estatal.

 

El proceso en que con un margen superior al 54%, la Doctora Emma Polanco resultó electa, es un desafío al trabajo con mira a demostrar que realmente cada miembro de la comunidad universitaria, está en la disposición de aportar su partición particular porque no hay tiempo de espera y que reflexivos, comprendamos que el tiempo es de trabajo para rectificar por una Universidad Autónoma de Santo Domingo diferente a la que hemos acostumbrado a la República Dominicana a ver durante los últimos tiempos, porque las soluciones a las dificultades propias deberán ser construidas de adentro hacia afuera y no esperar la varita mágica que proviene del exterior para salvar la presente situación de deterioro que vive.

 

Dr.  Pablo Valdez

 

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