Al director general de la P.N. Nelson Peguero Paredes

Por Jose Guerrero Jueves 6 de Abril, 2017

De un tiempo a esta parte, la Republica Dominicana se ha convertido en uno de los países del mundo de más alto riesgo, no solo para transitar en las calles sino también en la contratación de servicios, especialmente de mecánicos que andan ambulantes y de cualquier otro tipo de persona desconocida.

Ayer, Día del Periodista, contrate a uno de esos supuestos mecánicos para corregirle un problema a mi jeepeta que tiene en la culata, obviamente sin tener que trasladarla a un taller, ya que esto conlleva el pago de una grúa, con el riesgo de que en la mayoría de los casos te la desmantelan para aumentar el presupuesto de la reparación.

Incurrimos en el error de contratar los servicios de una persona desconocida, un tal Alexis y su ayudante Volin, los cuales se apersonaron este miércoles a mi vivienda, en el exclusivo sector de Los Alcarrizos, bien tempranito.

Para no ampliarle mucho el caso, desarmaron todo en el motor y la transmisión, se llevaron lo que les dio las ganas, mis únicos efectivo RD$11,000 que he manejado en lo que va de año, bajo el compromiso de que volverían con las piezas faltantes para la reparación, las cuales, aseguro Alexis, él las consigue a mejor precio que yo, y no hemos vuelto a localizarlos.

El mecánico Alexis me había comentado que tiene cinco balazos, dos en la cabeza, y en diferentes partes del cuerpo que le produjeron unos delincuentes que lo habían atracado en el kilómetro 13 de la autopista Duarte donde reside su madre, pero que también lo habían enfrentado numerosos delincuentes en su residencia de La Piña, en Los Alcarrizos Nuevo, donde reside.

La única ubicación que tengo de ese supuesto delincuente es su número telefónico 809-761-9257 y el de un centro de repuestos donde supuestamente compro una pieza a las nueve de la noche 829-280-6313. Más tarde, la persona me comunico que el vende únicamente repuestos de un motor que tiene desmantelado. Allí compro un pitón.

Hago este comentario, después de haber sido atracado en dos ocasiones anteriores por delincuentes, uno me llevo un guillo de oro y otro la tarjeta del banco y saco el dinero con asombrosa facilidad, para que cualquier ciudadano civil o militar que conozca a estas personas ayudemos a la Policía Nacional en las investigaciones, ahora que las autoridades le están dando una fuerte batida a la delincuencia.

Considero, que en la presente coyuntura no nos queda otra alternativa que combatir los hechos nosotros también, convirtiéndonos en una especie de reserva de la Policía Nacional, para ayudarle a que su actividad contra la delincuencia sea mucho más efectiva.

Recientemente, habíamos 24 personas haciendo filas en el banco y mientras nos referíamos al auge de la delincuencia resulto que 21 de esas personas habían sido atracadas en diversos lugares y circunstancias, por lo que determinamos que transitar por las calles del país en los actuales momentos resulta un alto riesgo para todas las personas sin excepciones.

Imagínense después de 51 años ejerciendo esta difícil y complicada carrera en los principales medios, que Día del Periodista me doy y en qué sociedad vivimos.