Agua bendita para los constitucionalistas

Por Clemen García D viernes 19 de julio, 2019

Dios es fiel, no se muda de casa.  La lluvia fue el regalo divino para una actividad que con sol brillante se sabía exitosa, pero faltaba la aprobación desde lo Alto.

Y así fue cómo frente al Congreso -en donde los presidentes de ambas cámaras son compañeros de partido- Leonel Fernández ratifica su condición de líder indiscutible y defensor de una de las más nobles causas como lo es la defensa de la democracia respetando nuestra Constitución.

Sin precedente alguno Una extraordinaria manifestación cívica, pacífica, ordenada; marcada por el entusiasmo y férrea participación de los congregados..

Su nobleza, don de gentes, y miembro fundador con 46 años de militancia ininterrupida, no lo frenaron ante la incertidumbre que mantiene al país en vilo frente a la amenaza de otra posible modificación constitucional para complacer apetencias individuales del gobierno de su partido.

El respeto a la Constitución no es negociable. La Constitución no se toca, contra ella nada es válido. Y el soberano, que es el pueblo, un 70% está pidiendo que se respete nuestra Carta Magna.

Leonel asume la causa, se pone del lado del pueblo y defiende los valores y principios democráticos.

“Siento un profundo respeto por el presidente de la República, por mis compañeros del Comité Político, del Comité Central y de todos los estamentos del partido…lo lamento, pero no puedo apoyar otra reforma constitucional”, dijo de forma categorica, firme.

Más que un discurso de trinchera, Leonel demostró su condición de líder unificador recordando a sus compañeros de partido que en medio de la disidencia hay posibilidades de rectificar. Estamos a tiempo, podemos lograrlo.

Esta discusión no es exclusiva de dos personas en particular, o de la lucha por el poder político, o solo de los peledeístas.

Se trata del futuro inmediato del pueblo dominicano y nos atañe a todos. Es nuestra democracia y derechos fundamentales que están en juego si no respetamos los límites del poder.

Toca ahora al gobierno sopesar el peso de lo ocurrido durante las últimas semanas frente al Congreso y en el país.  Devolver el dinamismo económico y la paz social perdidos desde principio de este año, desestresar la población y concluir con una buena gestión.

Lo de Leonel fue la cereza del pastel. Contundente, firme y decidido. Y vamos viendo cómo las fuerzas se nuclean en torno a él.

Definitivamente lo de ayer no solo fue agua bendita para los constitucionalistas, sino también para todos los dominicanos. La Naturaleza es sabia.

Por: Clemencia García Damirón

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