Agendas escondidas peligrosas

Por Julian Padilla martes 10 de marzo, 2020

Parecería que los esfuerzos por establecer un desorden organizado no quitan la paz a la Junta Central Electoral. Una actitud de oídos sordos y que como todo lo hecho en el país en materia electoral sigue la misma tendencia, todo a la carrera y a última hora.

A la carrera con políticos que se debaten defendiendo sus intereses y continúan demostrando no confiar en la desprestigiada JCE y a la vez apoyándola como castigo, para que monte unas elecciones que solo podrían resultar excelentes si Dios las organiza.

Se percibe una paz preocupante ante el silencio de la JCE frente a los debates bizantinos que solo pueden conducir a victorias pírricas que y que podrían como siempre traer más dolor al que siempre paga los platos rotos de los insaciables políticos de siempre, el pueblo dominicano.

Los partidos políticos y la JCE son los únicos responsables de la crisis político electoral actual. La JCE por su incompetencia y los actores políticos del sistema, porque desean a toda costa mantener el estatus quo, porque precisamente se sienten cómodos en su hábitat, su zona de confort.

Es muy peligrosa la situación a la que se somete al país. Faltando solo cinco días para las elecciones, todavía los partidos divididos y orquestando diálogos para asegurar el proceso electoral. Pues en el fondo, ni partido de gobierno ni los de oposición, confían en la Junta Central Electoral. El Partido de gobierno porque debe demostrarlo para zafarse de ser acusado del boicot de las pasadas elecciones y los partidos de oposición por pragmatismo político.

También la Junta Central Electoral parece apostar al fracaso pues también queda protegida y si no se pueden montar las elecciones no es su culpa. Complace e involucra la OEA entidad que busca reelección próximamente y necesita el voto del país, siendo las autoridades actuales quienes tendrían la ocasión de participar en estas elecciones en la Organización de Estados Americanos. De ahí que también se tiene un gran sesgo y se suma desconfianza lógica a lo que pueda decir la OEA como resultado de cualquier investigación que haga al proceso comicial fallido del 16 de febrero.

Decía Franklin D. Roosevelt que en política no hay nada fortuito, todo es planificado. Y es lógico pensar de esta manera. En nuestro caso, si no es planificado entonces es improvisado y si es improvisado entonces somos todos incompetentes y si somos incompetentes entonces esa JCE no podría montar unas elecciones transparentes, justas y objetivas donde se respete la voluntad popular.

Llevamos al país a un callejón sin salida. Todo luce indicar que las elecciones del 15 de marzo podrían ser más traumáticas que las del 16 de febrero. Y por lo que percibo, se ha planificado el no poder montarse las elecciones de este domingo, y se querrá culpar a los dialogantes que al parecer tienen agendas escondidas peligrosas.

Por Julián Padilla

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