Accidentes con armas de fuego: un riesgo que puede ser evitable

Por Carolina Ramirez Herrera lunes 7 de mayo, 2018

Recientemente, en un aula de entrenamiento, un cabo de la Policía resultó muerto por un accidente evitable, si se hubiese cumplido todo el protocolo de seguridad al manipular un arma de fuego.

Según lo divulgado, la víctima, recibió un disparo en el tórax, luego de supuestamente ordenar a una aprendiz desarmar y armar una pistola; y que luego apuntara a su instructor e intentara dispararle, sugiriéndole no preocuparse al manipular el arma, confiado en que “con el seguro puesto, el arma no dispararía”.

A raíz de ese lamentable, pero evitable accidente, repasamos brevemente cuatro reglas básicas del coronel Jeff Cooper, altamente difundidas, para la seguridad al momento de utilizar cualquier arma de fuego.

  1. Tratar siempre las armas de fuego como si estuvieran cargadas

Sin excepción alguna, considere siempre a toda arma como que está cargada, y manéjela como tal. Aunque usted haya revisado la recámara y el arma esté realmente descargada, siga manejándola como si estuviese cargada. Manipular un arma es un asunto muy serio, por lo tanto, no confíe ni delegue en nadie su revisión. Asegúrese usted mismo, siempre.

  1. Mantener el arma apuntada en una dirección segura

Todo el tiempo, el arma debe apuntar de modo que no pueda causar lesiones o daños a nada ni a nadie. Nunca permita que el cañón de un arma apunte en dirección a algo que usted no desee destruir. Tenga presente que las balas también pueden rebotar y tomar una trayectoria no prevista. Por lo tanto, en general debe evitar dirigir el cañón hacia objetos, animales, personas. Y no olvide, cuidar también su propio pie.

  1. Mantener el dedo fuera del gatillo hasta que esté listo para disparar

Es altamente peligroso colocar el dedo sobre el disparador, si usted aún no esta dispuesto a disparar. Gran parte de los disparos accidentales suceden por no cumplir esta regla de seguridad. Los expertos aseguran que no se obtiene ninguna ventaja significativa en cuanto a velocidad, por el solo hecho de llevar el dedo al gatillo de forma prematura, por lo tanto, hasta que no esté listo para disparar, no debe tocar el gatillo.

  1. Asegurarse de su blanco, y de lo que hay detrás de su objetivo

Siempre debe estar consciente de todo lo que hay en su línea de blanco y de lo que pudiera estar detrás. No debe olvidar que las balas pasan a través de las cosas. Por lo tanto, es importante tomar en cuenta los alrededores de su blanco, ya sea que esté disparando en un polígono, o al aire libre, o incluso en un enfrentamiento armado. Todo el tiempo deberá tomar en cuenta el alcance de los proyectiles, y la posibilidad de rebotes de las balas.

Cuando se manejan armas de fuego, el entrenamiento realista es muy importante, sin embargo, la seguridad siempre será primordial. Adquirir y desarrollar el hábito de cumplir el protocolo de seguridad al usar las armas de fuego, reducirá el riesgo y evitará accidentes innecesarios, independientemente de cuál sea el lugar donde estas de manipulen.

Portar y manipular armas de fuego no debe considerarse un juguete, ni mucho menos un objeto o una oportunidad para presumir habilidades, son un asunto muy serio que debe ser asumido y manejado con el cuidado que amerita, para evitar sucesos lamentables.

Por Carolina Ramírez-Herrera

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