Abogado de Aaron Hernández rechaza suicidio y sugiere fue asesinado; forense devuelve cerebro

Por admin viernes 21 de abril, 2017

NUEVA YORK._ En medio de una disputa por el control del cerebro del ex súper estrella del equipo de futbol americano, Patriotas de Nueva Inglaterra, Aaron Hernández, que supuestamente se habría suicidado en su celda, donde purgaba cadena perpetua por asesinato en primer grado, su abogado José Báez, rechazó esa versión y sugirió que el atleta, pudo haber sido “asesinado” por alguien, “detrás de los muros de la prisión”.

Báez, dio las declaraciones al medio TMZ que las difundió ayer jueves, adelantando que el equipo legal hará su propia investigación para llegar al final.

El jurista, también de origen puertorriqueño al igual que Hernández, descalificó la credibilidad de la Oficina del Médico Forense, diciendo que “es casi imposible, el que Aaron se hubiera suicidado cuando esperaba una segunda oportunidad para demostrar su inocencia en un nuevo juicio, después de haber sido absuelto por cargos de otros asesinatos, de Daniel Abreu y Safiro Furtado”.

Báez, también había acusado al forense de “secuestrar ilegalmente” el órgano, luego de lo cual el estado dijo que devolverá el cerebro a la familia.

El abogado refiere que uno de los síntomas hallados en el cerebro de Hernández, afecta a la mayoría de los jugadores de la liga de futbol americano, pero aclaró que no quiere decir que el muerto sea uno de ellos, aunque la familia quiere que se confirme.

“Aaron Hernández no pudo haber muerto como resultado de un suicidio, podría ser un asesinato orquestado dentro de los muros de la prisión”, agregó el abogado.

Báez dirigió la barra de la defensa de Hernández en el segundo juicio por los homicidios de Abreu y Furtado y logró convencer al jurado, entre cuyos miembros había una dominicana, que lo absolvió de las acusaciones.

El ex estrella de la NFL lloró de la emoción y salió sonriente del tribunal. El abogado alega que el estado de ánimo de Hernández, no daba señales de que estaba en camino al suicidio.

“No estamos comprando la historia del suicidio”, dijo el abogado.

“Creemos que esto podría ser un asesinato, ya sea por los internos o la gente que dirige la prisión”, señaló el jurista.

Báez dice que la familia está devastada y no cree que Aaron estaba en un estado de ánimo para quitase la vida.

Báez dijo a TMZ Deportes la semana pasada que Hernández estaba en buen estado mental y optimista, con la esperanza de que la primera condena se anulara.

EL CEREBRO

La Oficina del Médico Forense anunció ayer jueves por la tarde que entregaría el cerebro de Aaron Hernández a su familia, horas después de que el abogado acusara al estado de retener ilegalmente el órgano.

El anuncio del estado se produjo después de que el forense determinó que la muerte de Hernández fue un suicidio. La familia de Hernández quiere que el cerebro sea estudiado para ver si tenía encefalopatía traumática crónica.

"La Oficina del Médico Forense entregó el cuerpo del señor Hernández el miércoles, pero retuvo un poco de tejido incluyendo su cerebro hasta que se determinara la causa y el modo de la muerte", dijo el fiscal del distrito Joseph D. Early, Junior en un comunicado.

"Ahora que se ha determinado la causa y la forma de la muerte, el cerebro será liberado al Centro de Encefalopatía Traumática Crónica (CTE) de la Universidad de Boston como la familia del señor Hernández lo desea", agregó el fiscal.

Báez, dijo que no tenía confianza en el médico forense y amenazó con una acción legal si el cerebro no era entregado.

"Es nuestra posición que están reteniendo el cerebro de Aaron Hernández ilegalmente", dijo Báez. CTE es una condición, causada por el trauma cerebral repetitivo, que ha afectado a algunos jugadores de fútbol”, dice el abogado.

Báez dijo que no estaba afirmando que Hernández tenía esa condición, pero la familia quiere saber si sufría de ella.

INTERROGANTES DE LA MUERTE

“La familia y el equipo legal estamos conmocionados y sorprendidos por la noticia de la muerte de Aaron. No hubo conversaciones o correspondencia de Aaron a su familia o al equipo legal que hayan indicado nada como que estaba tan deprimido que llegaría al punto de suicidarse. Eso, no era posible. Aaron estaba a la espera de una decisión para una segunda oportunidad y demostrar su inocencia”, explicó el doctor Báez.

“Los que lo amaron y se preocupaban por él, tienen el corazón roto y han decidido encontrar la verdad en torno a su muerte prematura. Solicitamos que las autoridades lleven a cabo una investigación transparente y exhaustiva”, dijo el defensor legal del presunto suicida.

“El bufete de abogados Báez hará su propio examen en este trágico suceso y actualizará a los medios y al público sobre sus resultados cuando estén disponibles”, prometió el abogado.

Hernández, de 27 años, fue encontrado ahorcado en su celda por los funcionarios de prisiones en el Centro de corrección de Souza Baranowski en Shirley aproximadamente a las 3:05 de la madrugada, según una declaración del portavoz del Departamento de corrección Christopher M. Fallon.

Hernández, que estaba apelando una sentencia de cadena perpetua por el asesinato en primer grado 2013 de su amigo Odin Lloyd, había sido encontrado no culpable el viernes de asesinar a Abreu y Furtado en 2012 en un tiroteo en el lado Este de Boston.

El viernes fue declarado culpable por el jurado de un cargo por posesión ilegal de armas, y estaba recluido en una celda individual en una unidad de población general de la prisión, dijo Fallon.

"El señor Hernández se colgó utilizando una sábana que amarró a la ventana de su celda, también intentó bloquear la puerta desde el interior de la interferencia de la puerta con varios artículos”, explicó el funcionario de correcciones.

Dijo que cuando los guardias encontraron a Hernández colgando, le aplicaron técnicas de primeros auxilios para salvarlo y lo transportaron al hospital de la Universidad de Massachusetts, Memorial Hospital Health Alliance en Leominster, donde fue declarado muerto a las 4:07 de la madrugada por un médico.

El director de correcciones, dijo que no había ninguna nota de suicidio en la celda de Hernández.

El suicidio sorprendió a los que conocían a Hernández.

“Absolutamente ninguna posibilidad de que se quitara la vida”, escribió el ex agente de Hernández, Brian Murphy. “Chico, no era un santo, pero mi familia y yo lo amábamos y estamos seguros que nunca se hubiera quitado su propia vida”, dijo Murphy.

La Oficina del Médico Forense está llevando a cabo una autopsia en Boston para determinar la causa y forma de muerte, dijo temprano.

A Hernández le sobreviven numerosos familiares, incluyendo su prometida, Shayanna Jenkins Hernández, y su hija de 4 años de edad.

Por Miguel Cruz Tejada

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