Abinader necesita algo y Danilo lo tiene  

Por Alfredo de la Cruz sábado 26 de febrero, 2022

El pasado lunes se reunió el Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y hay algo que pasó sin pena ni gloria para algunos. Charlie Mariotti, el secretario general de ese partido dijo que se decidió crear una comisión para estudiar la reforma constitucional que impulsa el Poder Ejecutivo. Sin embargo, hemos de hacer algunas puntualizaciones.  

 El Partido Revolucionario Moderno (PRM) acompañó al sector del PLD dirigido por Leonel Fernández (que luego de abandonar aquel partido se convertiría en la Fuerza del Pueblo) en aquel ejercicio cívico de protestas que los llevó a cercar el Congreso Nacional para oponerse a los esfuerzos desplegados por el danilato para pasar una reforma constitucional que le permitiera al entonces presidente de la república Danilo Medina, ser candidato a la presidencia nueva vez, para el periodo 2020-2024. 

 Estos esfuerzos del danilato fueron tan aplastantes que solo la gran presión ejercida por esa asociación muy particular de expresión cívica y la llamada poderosa, del entonces, secretario de Estado de Estados Unidos Mike Pompeo pudieron detenerlos.  

 Desde aquella ocasión el PRM se mostró en sintonía con los anhelos nacionales expresados en el rechazo que manifestaban sectores de la sociedad a que se modificara la constitución de la república para construir soluciones a apetencias personales de corte continuista y autoritarias y no para la construcción de soluciones a problemáticas nacionales. 

 Todavía están frescos en nuestras memorias los recuerdos de las bombas lacrimógenas y aquella actuación exitosa que logró fijar en los medios y en las mentes de muchos dominicanos ese tema al que terminarían adhiriéndose y junto con la llamada de Mike Pompeo les aguaron la trama al Ungido y su cohorte. 

En la actualidad el PRM está planteando una serie de reformas estructurales, de las cuales, algunas ciertamente han de ser revisadas porque no están claros sus beneficios a la sociedad, pero hay otras, varias que son muy necesarias para el bienestar del pueblo dominicano. Porque la ola de reformas que fueron realizadas en la década de 1990 se agotó al cumplir su ciclo y correspondía en términos históricos a los gobiernos de Danilo Medina y el PLD realizarlas entre los años 2012-2020 cosa que no ocurrió. 

Ahora el PRM luce entrampado, al tener la necesidad de impulsar una reforma constitucional para lograr las transformaciones estructurales y poder dar respuestas a los grandes anhelos nacionales, pero que posiblemente al no haber socializado el tema lo suficientemente con la sociedad, muchos no lo entienden y este tema ha empezado a ser satanizado. Porque muchos dominicanos se han quedado en el rumor y no han profundizado en el tema.  

Miren como va esto. El Comité Político del PLD decide ahora crear una comisión para estudiar el proyecto de reforma constitucional, lo que obviamente, es un tema que le interesa y esos escarceos iniciales no son más que la construcción de una problematización para agregar valor a su precio. 

Porque todos sabemos que Danilo Medina, puesto que no puede, en términos legales, aspirar a la presidencia, busca además de su habilitación política, también la compra de impunidad, con el objetivo de quitarse al verdugo de encima que con la hoz en la mano le respira cada vez más cerca del cuello. Y por eso, es casi seguro que apoyará esa reforma constitucional a través de un pacto PLD-PRM. 

Lo cual hasta cierto punto es entendible porque como lo mas probable es que en una modificación constitucional, como otras veces, pasen elementos que nada tienen que ver con los grandes anhelos nacionales, podrían ser pasados en esta ocasión elementos como la reducción del límite del 50+1 para ganar la presidencia de la república en primera vuelta y en ese escenario el PRM podría ganar en el 2024 en primera vuelta y de manera fácil de lograr tal modificación. 

Por tanto, con esta acción, desde el punto de vista estratégico, el PRM aseguraría que Danilo Medina y su PLD no cerrarán filas uniéndose a Leonel Fernández y su Fuerza del Pueblo, pero a la vez el PRM no se vería en la necesidad de hacer acuerdos con Leonel Fernández porque de esta manera, previsiblemente, el PRM se iría cómodo en la primera vuelta en una elección presidencial. 

Los partidos pequeños empezando por el Partido reformista no son un gran problema porque ese es su terreno natural, negociar siempre con el que está en el poder para disfrutar del mismo o como dijo alguien “los manjares del poder”. De manera que con esta estrategia la Fuerza del Pueblo podría quedar completamente aislada.  

Mientras nos encaminamos a la exaltación de Danilo Medina como un nuevo san Martín de Porres, al lograr forzosamente conseguir impunidad que es el precio que el PRM tendría que pagar a través de la construcción de una mayoría mecánica en el congreso nacional que le pueda ayudar para generar los cambios estructurales que puedan responder a los grandes anhelos nacionales. 

 ¿Qué contradicción, no? 

Por Alfredo De la Cruz 

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