A un año y siete meses de gobierno Luis Abinader PRM 

Por Fernando Peña

Luis Abinader cumple un año y siete meses como presidente de nuestro país, ya tiene mayoría de edad.

Luis Abinader logra mantener su popularidad básicamente por la estabilidad macroeconómica, avances en la vacunación contra el Covid-19 y la lucha contra la corrupción.

Ha sido un período inédito, porque es el primer gobierno, o el segundo en toda la historia del país, recordemos el de apenas siete meses del presidente Juan Bosch, que decide asumir una actitud moralizante, de ataque frontal a la corrupción del pasado gobierno , de sus propios funcionarios y  contra el crimen organizado, es una actitud, una decisión controvertida de la administración pública y las fuertes críticas que recibe de varios sectores por ser selectiva solo contra el expresidente Danilo Medina, sus colaboradores y familiares.

Además, en este año y siete meses el mandatario, ha enfrentado varias crisis, sobre todo vinculadas a el covid19, seguridad y migración.

Algunas de sus propuestas han sido reconocidas, inclusive por adversarios de Luis Abinader.

Ha logrado mantener la heredada estabilidad macroeconómica del país.

Pero al mismo tiempo ha tenido resistencias. Hay desconfianza de algunos sectores sociales, políticos y desde sectores empresariales.

Observan que no hay un plan para atacar las causas de la delincuencia, que además de represión, debe tener programas de becas y empleo a jóvenes, así como un programa contra el microtráfico y las adicciones.

No hay una estrategia contra la inseguridad, si las hay no ha logrado contener los atracos, los robos callejeros, la violencia. En lo que va de gobierno ha habido un aumento del crimen y la violencia.

La política de austeridad del gobierno no ha sido real.

La crisis la siente el pueblo llano, de a pie, pero además se siente en la industria de la construcción, en el sector productivo nacional, en el campo.

Si bien ha habido una reducción en el gasto público, en medio de una avalancha de préstamos, no se ve una política de inversión de parte del gobierno, también ha bajado el ritmo de la inversión privada.

La tasa de inflación ha crecido, los precios de los artículos básico y de todos los niveles han tenido un aumento mes por mes, así como los servicios.

El desafío más reciente del gobierno ha sido el de la crisis haitiana y su incidencia en nuestro país, y la negativa de las potencias a buscar soluciones conjuntas a la inestabilidad del vecino país.

Agregado a todo eso está el problema del descontento de la base y dirigentes medios del PRM por no lograr empleos en su gobierno, situación aprovechada por dirigentes de la cúpula para pescar en rio revuelto y hacer oposición intenta en búsqueda de crecer su liderazgo e imponer sus aspiraciones políticas.

No obstante, ha todo ello, Luis Abinader logra mantener su popularidad básicamente por la estabilidad macroeconómica, avances en la vacunación contra el Covid-19 y la lucha contra la corrupción.

Hay debilidad en materia de seguridad, y gran trecho por recorrer en reducción de la pobreza.

Y es que el dinero que antes fue robado la gente no siente que llega a los de abajo.

El tiempo que le resta de gobierno dirá si su destacada campaña contra la corrupción gubernamental, le mantendrá en el favor de apoyo popular o tendrá que satisfacer las demandas sociales y de mejoría de las condiciones de vida social y económica del pueblo.

De ahí dependerá su ya evidente reelección presidencial.

Por Fernando Peña

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