¿A quiénes inspirará quedarse en el país?

Por Rolando Fernández jueves 6 de diciembre, 2018

Reflexionando sosegadamente cualquier pensante medio, sobre el cuestionable panorama económico que se verifica en Dominicana,  donde se advierte un futuro bien incierto para su gente, a pesar del bulto politiquero referente al crecimiento en ese orden, que tanto se cacarea,  respeto del cual el grueso de la población ni siquiera se entera, y mucho menos trascienden hacia la misma los efectos que se suponen beneficiosos, una inquietud que asalta en muchos sectores de la geografía nacional, es la que encabeza.

Es obvio que, ¡endeudando un país hasta la coronilla nadie crece en ese sentido!, como es nuestro caso, y menos en el porcentaje de que se habla con respecto a esta nación, Más acertado resulta ese juicio, cuando es ponderado con imparcialidad, el tipo de inversión que se hace con los empréstitos concertados, o qué se cubre en realidad con ellos.

Todo lo contrario, es lo que se espera localmente, por lo conocido de años. Más difíciles se habrán de tonar las cosas para los dominicanos, debido a la escalera interminable de préstamos que se han tomado, y los destinos dados, para gastos improductivos, y otros. Los referentes están de sobra.

A propósito, y en ese sentido, ¡qué lindo Presupuesto Público tendrán los dominicanos durante el año 2019!, según el  proyecto que fuera sometido por el Poder Ejecutivo ante el Congreso Nacional. La misma historia cada vez: continuar endeudando el país para cubrir déficits programados; buscar cuartos prestados dondequiera, y como se pueda, sin contemplarse la más ligera idea de la forma, y quiénes los van a tener que pagar en los años venideros.

“El que venga atrás que arree”, como reza un refrán popular, mientras los políticos de nuevo cuño pueden disfrutar de recursos financieros frescos para costear sus andanzas, y demás, incluidas, no cabe duda, las electoreras proselitistas en carpeta. ¡Qué fácil se hace elaborar un presupuesto estatal en Dominicana; el equilibrarlo a la fuerza, como siempre ocurre, se torna más que factible.

Según las informaciones relativas que ha estado publicando la prensa local, con su respetivo maquillaje se advierte, para no asustar mucho a la población, se están incluyendo ahora en la referida pieza oficial actual, amén del caudal de préstamos de costumbre, una serie de maniobras financieras que permitirían al Gobierno hacer y deshacer a voluntad, a los fines de costear los propósitos que se antojen, entre las que se encuentra  el permiso, amarrado con la emisión de los dichosos bonos, “para vender acciones o participaciones de capital de empresas propiedad del Estado, por hasta un monto equivalente al 5% de la deuda del sector público no financiero o su equivalente………”.

“Esta operación no tendría que ser aprobada por el Congreso Nacional, sino que el Poder Ejecutivo, informará después del procedimiento cuando se efectué”. ¡Ay mamacita, qué ventanilla más fabulosa!

Pero, además, según el flamante ministro de Hacienda, señor Donald Guerrero, “en el proyecto de Ley de Presupuesto General del Estado para el 2019, el Gobierno planteó también que se le permita la venta de empresas del Estado por un monto de hasta el 10 por ciento de la deuda pública del sector no financiero. Y claro, que dentro de ésas estaría ceder parte de la propiedad del proyecto de la central termoeléctrica de Punta Catalina que se construye en la provincia Peravia por el consorcio Odebrecht – Technnimont – Estrella”. (Véase: “Diario Libre”, del 3-12-18, página 26). ¡Lógico, se está procurando lograr un coctel bien surtido de facilidades, para obtención de recursos económicos!

¿Qué podía esperarse entonces? Era obvio que, todos esos apetitos gubernamentales, que después nadie podrá controlar, de seguro serían satisfechos por ese grupo de seudo legisladores que conforman el Congreso de la República, y que fungen como caja de resonancia del Poder Ejecutivo, por su adhesión casi total al partido oficialista; máxime, en la versión de los hombres que están mandando en la actualidad. ¡Pues, ya los llamados “honorables” levantaron las manos, y votaron, aprobando la pieza sometida!, según se publicó.

La verdad es que, debido a lo expresado, en parte, como muy funestos se reportan los derroteros presentes y futuros que le están trazando al país los políticos gobernantes; que, de momento se inclinaran por vender todo lo nacional al mejor postor; y, gravar impositivamente, cuánto sea posible, en contra de la población pendeja obligada a permanecer en esta Tierra, hasta el aire que se respire, y el caminar por sus calles, como en las avenidas existentes. ¡Dineros para gastar, y otros fines, es la meta!

En los que puedan, y quieran “desgaritarse”, solo vienen estimulando, desde hace mucho tiempo, el deseo de hacerlo lo más rápido posible, en busca de mayor sosiego en otros lugares, y antes de que explote el barril de pólvora, aquí innegable, a menos que el pueblo tome la decisión de empoderarse, y trate de resolver en su favor, por la vía que sea, a las buenas, o las malas.

 

Autor: Rolando Fernández

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