A Propósito de Reformas

Por El Nuevo Diario jueves 30 de septiembre, 2021

Por: Neftalí Parra Santana

El Poder Ejecutivo está inmerso en una ola de reformas, dentro de las cuales se encuentra “la reforma policial” entendemos que esta debe contener varios elementos en sí misma, dentro de los que hay que observar su posición orgánica dentro de la administración pública como cuerpo policial y su vinculación con otros cuerpos policiales, que estando en el mismo nivel de estructura orgánica, tiene una injerencia en éstos por un mal sistémico, que podríamos decir que se da por desconocimiento del principio de jerarquía de la administración pública plasmado en la Constitución.

Sabemos que la Policía Nacional sufre un cáncer en su médula ósea que no sólo le afecta a ella, sino que hace metástasis en otros cuerpos policiales, esto incide por la conformación de sus agentes y su mando directo (en algunas) que no permiten el desarrollo sano de éstos cuerpos policiales, dentro de las cuales podemos mencionar a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), donde sus miembros en gran parte son policías en la primera, y en la segunda en su totalidad, por lo que entendemos que es la oportunidad de corregir este mal.

No queremos insinuar que estas instituciones actúan al margen de las normas jurídicas, ya que las mismas se amparan en base a preceptos legales que las rigen, pero no significa que estas normas estén acordes con una buena organización administrativa dentro de la estructura institucional del Estado.

La Constitución y la ley 247-12 establecen la estructura orgánica del Estado, y en lo que respecta al Poder Ejecutivo, al cual pertenecen estos cuerpos policiales, los mismos deben estar adscritos al Ministerio de Interior y Policía, sin embargo la ley 50-88 sitúa a la DNCD dentro del Poder Ejecutivo pero no especifica su adscripción y resalta que sus miembros serán de la PN, militares y civiles, lo que conociendo la cadena de mando de estos miembros policiales y militares, no tendrán plena subordinación en la institución ya que vienen por recomendaciones de la plana mayor de sus respectivas instituciones.

En el caso de la DIGESETT (antigua AMET) que en el artículo 37.1 de la ley 590-16 era un Departamento de la Dirección Central de Prevención de la PN, pero en la ley 63-17 en su artículo 21, se transformó en una Dirección General, “…se crea la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), bajo la dependencia de la Policía Nacional, como una dirección técnica y especializada…” es decir en el mismo rango institucional que ostenta la Dirección General de la Policía Nacional, pero el legislador la adscribió a la PN y no al Ministerio de Interior y Policía como correspondía, obviando el principio de jerarquía, establecido en la constitución en su artículo 138 “…La Administración Pública está sujeta en su actuación a los principios …, jerarquía, …” originándose una distorsión orgánica de que un Director General esté subordinado a otro Director General y que los agentes de la DIGESETT sean miembros de la PN y estén subordinados directamente a ésta.

Se podría entender que como estos son cuerpos policiales y funcionan con leyes especiales podrían estar al margen, sin embargo, estos están sometidos de manera directa al poder político según nuestra carta magna artículo 128.- “Atribuciones del Presidente de la República. La o el Presidente de la República dirige la política interior y exterior, la administración civil y militar, y es la autoridad suprema de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los demás cuerpos de seguridad del Estado.”, así como a los principios de administración pública, y en su calidad de órganos directos del Poder Ejecutivo (del gobierno central), ley 247-12 Artículo 12.- Principios. La Administración Pública actúa sometida al ordenamiento jurídico del Estado y se organiza y desarrolla su actividad de acuerdo con los siguientes principios. Principio de jerarquía.

Los órganos de la Administración Pública estarán jerárquicamente ordenados y relacionados de conformidad con la distribución vertical de atribuciones en niveles organizativos. Los órganos de inferior jerarquía estarán sometidos a la dirección, supervisión y control de los órganos superiores de la Administración Pública con competencia en la materia respectiva, los órganos administrativos podrán dirigir las actividades de sus órganos jerárquicamente subordinados mediante instrucciones órdenes.

Cuando una disposición especifica así lo establezca o se estime conveniente por razón de los destinatarios o de los efectos que puedan producirse, las instrucciones y órdenes se publicarán y difundirán de conformidad con la ley.  

Se entienden que la constitución los obliga a esa conformación de los cuerpos policiales por mandato de su Artículo 261: Cuerpos de seguridad pública o de defensa. El Congreso Nacional, a solicitud del Presidente de la República, podrá disponer, cuando así lo requiera el interés nacional, la formación de cuerpos de seguridad pública o de defensa permanentes con integrantes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional que estarán subordinados al ministerio o institución del ámbito de sus respectivas competencias en virtud de la ley. El sistema de inteligencia del Estado será regulado mediante ley.

Por lo tanto, en una eventual reforma constitucional debe revisarse lo relacionado con estos aspectos, a los fines de liberar las ataduras de los demás cuerpos policiales para que no sean conformados con miembros de la Policía Nacional, si no de miembros que sean reclutados directamente por estos y así avanzar a cuerpos policiales realmente especializados con entrenamientos a fines con sus objetivos y corregir lo relacionado con la estructura orgánica de que sean adscritos al Ministerio correspondiente, es decir a Interior y Policía.

 

Comenta