A los 49 Años de La Primavera de Praga

Por Elvis Valoy jueves 5 de enero, 2017

Los deseos de mantener a como dé lugar los sistemas de codicia, avaricia y explotación de la gente han impedido durante toda la historia de la humanidad que el mundo avance por senderos de bien común y soberanía de los pueblos.

Dentro de esos períodos imborrables del deambular de la naturaleza humana está la llamada Primavera de Praga, la cual este jueves 5 de enero arriba a su cuadragésimo noveno aniversario.

La Primavera de Praga fue movimiento reformador dentro de los países socialistas, que se planteó darle un rostro humano a las de por sí ríspidas relaciones societales existentes en esa patria del escritor Milán Kundera.

Este acontecimiento histórico trazó la raya en un antes y después a los países del llamado bloque socialista, pues su inspiración fue la búsqueda de la libertad y emancipación de las personas, ante la realidad de fuerza por la que atravesaron los demás países pertenecientes a la órbita soviética de aquel entonces.

Liderado por Alexander Dubcek, quien asumió la jefatura del otrora Partido Comunista Checo en una fecha como hoy hace 49 años, e inmediatamente inicia amplias transformaciones, que buscaban democratizar las relaciones económicas, políticas y sociales de ese país europeo.

Unos días después asume como presidente de esa nación, Ludvik Svoboda, y la marcha hacia una sociedad de libertades se inicia, no contando con que el gobierno soviético veía con ojeriza el experimento, desagradándole y abortándolo a fuerza de tanques T-55, con apenas ochos meses de iniciado el ensayo.

Es digno de admirar la capacidad de los seres humanos que en sus ansias de libertad, y contra viento y marea, se embarcan en proyectos que por la coyuntura y el momento histórico de ese estadio de desarrollo parecieran quiméricos.

A los protagonistas de la Primavera de Praga hay que verlos en ese contexto, pues la Guerra Fría generó un hostigamiento de tal magnitud que los países occidentales eran capaces de hacer saltar el mundo en pedazos por los aires, con tal de propinar a los países socialistas cualquier golpe mortal, pues los consideraban sus archienemigos.

Pero de igual celos estaban imbuidas las autoridades de la que fuera la Unión Soviética, que consideraron que el intento democrático en Checoslovaquia abría un expediente conspirativo en su zona de influencia.

¡Y el golpe no se hizo esperar! En agosto del año 1968 las tropas del Pacto de Varsovia (una especie de OTAN) invadieron Checoslovaquia, y apresaron a los principales dirigentes de aquel interludio de libertad, paz y ataraxia total, poniéndosele fin a esa prueba de fe en la democracia.

Resultaba utópico que aquella tentativa de La primavera de Praga pudiera cristalizar, pues las contradicciones mundiales lo impedirían. Aun así, hay que reconocer a esos héroes y heroínas que trataron de iluminar las oscuras existencias de sus compatriotas.

 

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