300 con Leonel, un moderno ejército espartano

Por Rolando Robles miércoles 25 de abril, 2018

Cuando escuché este grupo de “carajitos” -pues la mayoría de ellos aún no puede comprar una botella de alcohol en Nueva York- imaginé que eran solo un gran invento de Geraldo Rosario que, a pesar de haber nacido el mismo año que el PLD, no forma parte de su militancia y cuenta con una muy sólida formación profesional, acompañada de una imaginación a todas luces desbordante.

Supuse que estos muchachos, que mayormente no han votado nunca, se interesaron por la candidatura de Leonel Fernández porque habían oído que él creció en la ciudad, por una parte, y porque donde quiera que hay dominicanos -hembras o varones- hay merengue y bachata, un aliciente irresistible, no importa dónde hayan nacido ni la edad que tengan. No en balde, la música es parte del nuestro ADN.

Pero, además, asumí que posiblemente, esa identificación con un hombre que para ellos ya es un “viejo”, se debe “al dicho dado por hecho” de que Leonel hizo de Santo Domingo un “Nueva York chiquito”. Y ellos, viviendo en la capital del mundo, valoran ésto con optimismo, generando a su vez, una especie de identificación con los planes políticos de un hombre que al igual que ellos, vivió, estudió y “hangueó” en Washington Heights.

Esa sinergia con el candidato la capté de inmediato; es que ellos entienden que Leonel los representa y por tanto actúan en consecuencia. Lo que no esperaba yo, era la capacidad de respuesta organizativa de este grupo que proclama estar inspirado en el antiguo y legendario ejercito espartano de la milenaria Grecia.

Ya entrando en conversación franca con esta trulla, lo cierto es que me resultaron expertos en asuntos de redes y, además, me mostraron al detalle el alcance de su proyecto. Hablaron sin parar del impacto que genera en la política de hoy, la presencia masiva de un ejército de jóvenes estudiantes y profesionales, tocando puertas digitalmente a todo hombre o mujer que se interese por retomar el camino del progreso y la valoración del ser humano en nuestro país, mas allá de si están organizado o no en partido político alguno.

De la posición de maestro que adoptamos, en virtud de las horas que en general mi generación le ha dedicado a eso de “encaminar la juventud”, me hicieron volver al pupitre cuando, sincronizados como una pieza de fina relojería, Joyner Jiménez, Wascarina Cabral y Edwin Paredes, me mostraron con la evidencia de los medios haciendo de testigos, cómo Barack Obama pasó de ser un desconocido senador, a presidente de Estados Unidos.

Edwin, paso a paso, demostraba cómo se iba posicionando en la simpatía de los votantes la idea de que el fuerte “era El Moreno y no Omega”, haciendo una fina analogía con el escenario criollo; y que mas aún, el éxito no sería un asunto fortuito. Obama escogió apoyar su campaña en el potencial de las redes y su acierto ya es historia.

Casi de inmediato, como se pasa el cambio de “segunda a tercera” en los autos mecánicos, sin ningún chirrido ni sobre salto, Wascarina conectó el triunfo de Trump con la media individual y la plataforma de “twitter”. Es un acontecimiento digno de análisis, la forma de como “un político anti político”, con un discurso dirigido a los votantes reales y un simple teléfono celular, fue capaz de convertirse en el presidente #45 de USA y claro, esto sucedió contra todo pronóstico.

No había digerido bien las opiniones de esta autosuficiente chica, de cara fresca y desinhibición total, cuando Joyner pasó a la “cuarta” y me sentí que casi perdía los líquidos renales con la velocidad. “No se preocupe Don, que yo lo que brego es con bicicletas, pero eso sí, bicicletas que vuelan”.

“Leonel tiene 200 veces mas posibilidades que Obama y Donald Trump, porque ellos eran ‘primerizos’ los dos; pero mi presidente es un veterano de la palabra y del accionar desde el Estado, que sabe generar confianza, crear riquezas y esparcir bienestar; y eso lo entienden los dominicanos de aquí y de allá; él solo tiene que montarse en la plataforma de nosotros y el 16 de agosto de 2020 -lo estamos invitando desde ahora- prepare su traje para la juramentación”, me aseguró con el mas absoluto convencimiento.

Mientras tanto, Mike Quezada, Minorky Jiménez y Geraldo Rosario, los artífices de esta encerrona en que estaba metido, se solazaban y reían a discreción de mi sorpresa de jabalí encerrado. Es que ciertamente, este equipo es formidable, como el espartano. Nadie aparenta estar armado, pero todos disparan, tiro a tiro como los imponentes “máusers 98”; pero también en ráfagas, como los M16 o con la potencia de los misiles de largo alcance.

Ya un tanto repuesto y con dos tragos del fino escoces de 21 años que me ofrecieron, quise escuchar ahora a los comandantes, a los estrategas de los 300 con Leonel. Mike me miró y dijo, sin asomo de preocupación: “ni Geraldo ni yo vamos a decir nada, que te explique Minorky, que es la dueña de la casa y la responsable de Organización del proyecto”.

La doña, o mas bien “la grúa”, acepta Geraldo sin chistar, respiró profundo y comenzó a describir lo que ella denominó: “la verdad, verdad de los 300 con Leonel”

“Mire Don, esto lo pensaron muy bien Mike y Geraldo, yo solo trato de darle forma orgánica, de ponerlo en escena. Leonel Fernández es el único político nuestro con experiencia de Estado, probado prestigio internacional y una obra de gobierno que puede despertar pasión en las masas votantes; porque todos sabemos que Leonel cumple con lo que promete y sabe echar el país adelante.

Las dos veces que lo recibió, en 1996 y 2004, lo encontró con una crisis política o económica y lo sacó a flote; ahí están los hechos, que no me dejan mentir.

Ahora es diferente, el país marcha mucho mejor en sentido general, la obra de gobierno ha sido buena. Pero la ley es la ley; y hay que elegir un nuevo presidente en mayo de 2020. Leonel es la mejor opción del país y la única que tiene el partido para conservar el poder.

Pero, por otro lado, el presidente Fernández sabe que tiene que concluir su obra y para eso quiere volver al poder, para convertir en bienestar y que llegue a los mas necesitados, todo ese crecimiento económico y desarrollo social que han generado los gobiernos del PLD.

Él siente que tiene algo pendiente con el pueblo y viene a cumplir con ese propósito de Estado.

 Después de esta andanada, preferí sentarme junto a Mike, que somos los únicos viejos en este ejército, a saborear esto que los antiguos escoceses llamaban “uisge beata” o sea, “agua de vida”, y claro que se vive con este líquido divino.

Al fin, los “carajitos” han resultado tener pantalones largos en la búsqueda del poder político; sin duda, son la mejor adquisición que ha hecho Leonel Fernández.

¡Vivimos, seguiremos disparando!

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