25 razones para estudiar comunicación social

Por Oscar Lopez Reyes lunes 12 de septiembre, 2022

Exigente, versátil, emocionante y con una holgada posibilidad laboral, la comunicación social se empina en el más alto tejado de la superestructura de la sociedad y, en su inter y transdisciplinariedad, descuella como imprescindible y cada vez más influyente en todos los quehaceres. Décadas pretéritas, el médico relucía como el Ada Madrina real de los pobladores, pero ahora el periodista auténtico le ha sustituido en esa simbología protectora, como el portaestandarte más dinámico de esa ciencia que se funda en la conexión técnica y el intercambio de mensajes.

Resbalando por los lúgubres linderos de la ignorancia más osada, deprimentes y agoreros cuchichean que “todos somos periodistas”, en arreglo a que un ciudadano común -desde un celular- reporta en bruto un suceso cualquiera, que llamamos fuente, similar que un funcionario público. O porque, coyuntural y momentáneamente, “ganan” seguidores denominados “influencers”, numerosos de los cuales están acudiendo a las escuelas de comunicación, para dotarse de la formación profesional requerida para un aventajado desempeño. Y cantan retirados -por los fracasos estrepitosos- otros improvisados que machacan en digitales y redes sociales.

 En el siglo XIX (1800-1899), en el predominio del periódico, hablamos de libertad de imprenta; la centuria del XX (1900-1999) o de la incursión de la circular, el aviso, el telégrafo, el correo en carreteras y barcos, y las estaciones radiales, la identificamos como libertad de prensa y, posteriormente, como libertad de expresión y difusión del pensamiento. En el tercer milenio (desde el año 2000), con el apogeo de los audiovisuales y la internet, singularizamos el derecho a la comunicación.

Originalmente, en las universidades prosperaron los departamentos de periodismo, luego los de información pública y, en la actualidad, proliferan las escuelas de comunicación social, alfombradas por la heterogeneidad temática y una demanda sin precedentes.

Probemos lo dicho. En la primera clase sabatina en la Universidad Dominicana O&M, a los estudiantes de nuevo ingreso de su escuela de comunicación social, les preguntamos: ¿por qué decidiste estudiar esta carrera? Las respuestas son florecientes:

1.- Trabajo en un canal de televisión por cable, en Pedernales.

2.- Ofrezco mis servicios en comunicación en la gobernación de Barahona.

3.- Laboro en el Departamento de Relaciones Públicas del Ayuntamiento de Jimaní.

4.- Conduzco un programa radial en Neyba.

5.- Dirijo un periódico digital en San Juan.

6.- Reporto, desde Elías Piña, para un canal de televisión de la capital.

7.- Coordino los medios de la Iglesia Católica y un canal de You Tube en Azua.

8.- Soy corresponsal de un diario capitalino y un canal televisivo en San José de Ocoa.

9.- Funjo como representante de Relaciones Públicas de un Ministerio estatal, en Baní.

10.- Pertenezco al amplio equipo de comunicación del senador de San Cristóbal.

11.- Soy fotógrafo, communitty manager, diseñador gráfico, videógrafo y coordinador de comunicación interna de una institución gubernamental.

12.- Opero como camarógrafo, coordinador de las entrevistas, director de programas, digitador, secretaria, maquillista, mensajero interno y chofer de canales televisivos.

13.- Cumplo horarios en mi función de locutor y productor de emisoras digitales y de FM.

14.- Ejerzo como abogado, médico, sociólogo, maestro y economista., y quiero incursionar en los medios de comunicación.

15.- Soy influencer y siento la necesidad de profesionalizarme en comunicación social.

16.- Me encargo de los asuntos de prensa de un partido político, una asociación comunitaria y un club recreativo.

17.- Anhelo ser una periodista de investigación y un cronista deportivo o de espectáculo.

18.- Sueño con ser una presentadora de televisión, pero capacitada.

20.- Me enamoré de los medios siendo reina de belleza, y deseo desenvolverme con preparación.

21.- Soy talento de un espacio televisivo, y se impone que lo haga como una verdadera diplomada.

22.- Aspiro a ocupar una función electiva o por designación presidencial, y requiero proyectarme por los medios.

23.- Desde que tengo uso de razón me atrae la comunicación y, en esta área, me destaqué durante los estudios primarios y secundarios.

24.- Participo en grupos artísticos, culturales, deportivos, políticos y sociales, y me propongo servirles a estas entidades con más profesionalidad.

25.- Soy empresario y la meta suprema de mi vida es escribir una novela, ya escogí el tema, y quiero aprender las técnicas de escritura sencilla, porque los más celebrados novelistas provienen del periodismo.

Estamos contestes en que los más de 6 mil alumnos de comunicación social de la UASD, O&M, Utesa, Católica de Santo Domingo, PUCMM, Tercera Edad, Intec y Unapec darían otras respuestas amenas y geniales, en la rodada más convincente y segura. Saben perfectamente qué buscan…

¿Hay trabajo para todos ellos?

En el año 2000, en República Dominicana circulaban Listín Diario, Diario Libre, Hoy, El Día, El Nacional, El Caribe, El Nuevo Diario y La Información de Santiago. Y cada uno de ellos cuenta con diarios online o en líneas, con audiencias muy superiores.

Idénticamente, en el citado año existían 369 (219 emisoras en Frecuencia Modulada (FM) y 150 en Amplitud Modulada (AM), diseminadas en la capital y el interior del país, con la novedad de la interacción con sus oyentes. En los intervalos de los días y las noches, la embestida tecnológica no ha suplantado a CDN Cadena de Noticias, Radio Mil Informando, Noti-Tiempo, Noticiero Radio Millón, En Contacto, Primeras Noticias, Noticias Universal y Noticiero Popular. Y ha emergido una multiplicidad de radio online o emisoras digitales, y en todas los programas socio-políticos interactivos: análisis, entrevistas, comentarios y noticiosos, así como deportivos, salud, espectáculos y otras temáticas desplazan parcialmente a los musicales.

En el año 2000 operaban 8 canales de televisión en la frecuencia de VHF: Teleantillas, Canal 2, Certv 4, Antena Latina 7, Color Vision 9, Telesistema 11, Telecentro 13, Teleuniverso 29, Canal 25 Santiago y Teleradio America Canal 45. Semejantemente, 38 en la de UHF, para un total de 46 canales con alcance nacional, regional y local, desde el canal 2 hasta el 69. Adicionalmente operan más de 100 empresas de Telecable y ha debutado la televisión digital, con un espectro radioeléctrico más espacioso y con más calidad de imagen y sonido.

Antes del año 2000, las empresas privadas se limitaban, esencialmente, a realizar campañas publicitarias; para implementarlas contrataban los servicios de agencias especializadas. Las primeras apenas tenían un encargado de cuentas y, en eventos trascendentales, los de un fotógrafo.

En el 2022, en las corporaciones líderes del mercado laboran un director de comunicación, consultores, encargados de investigación de audiencias, relaciones públicas y comunicación interna; editores, gestores de redes sociales, páginas Web, canal de You Tube, diseñadores para ilustrar los textos, fotógrafos, camarógrafos, videógrafos, maestros de ceremonias, gestores de eventos y protocolo, sonidistas, programadores, informáticos, etc. Sus departamentos de comunicación regentean nóminas con hasta 20 y 25 empleados.

Como observamos, nos abrigamos en el horizonte de la mediamorfosis, propulsada por la internet y la inteligencia artificial (drones, robots, etc.), que se extienden vertiginosamente en la comunicación social: el 80% de la población dominicana dispone de líneas móviles, el 50% de cuentas de internet y hormiguean más de 300 boletines/gacetillas digitales. Y con la semántica y datificada Web de tercera generación 3.0, que creará sitios más ingeniosos, enlazados y libres, la profesión se hace sine qua non, o más indispensable que nunca, y se encarrilará como la más pujante del futuro.

Aunque asesta un apaleamiento cuasi mortal a los medios tradicionales, con un doloroso derrame en la pérdida de empleos, los nuevos canales, terminales, formatos, recursos, íconos y otros lenguajes aperturan más oportunidades. Eso sí, esos espacios están reservados para los talentos con un ascendente dominio tanto de las teorías como de las ciencias de la comunicación social, así como los que estén dotados de una vasta didáctica socio-cultural.

Los estudios de comunicación -licenciatura, maestría y doctorado- son más pertinentes en la galaxia de esta era de la información y el conocimiento. Por sus adelantos, se acreditan más de 30 especialidades: comunicación organizacional, audiovisual y multimedia, dirección y producción de cine, videos y televisión; comunicación política, teoría e investigación, planeación y control de medios, gestión de proyectos comunicacionales, oratoria y neurocomunicación, creatividad y estrategias publicitarias, comunicación estratégica para el mercado global, manipulación y desinformación, resumen y análisis documental, animación y post-producción digitales, marketing digital y corporativo, etc.

Contextual y conceptualmente, las asombrosas transformaciones se potencializan como la quintaesencia de la referida mediamorfosis. Periodistas, gestores de redes sociales, blogueros, youtubers; analistas SEO o Search Engine Optimization (estrategas para optimizar posicionamientos), y SEM o Search Engine Marketing (implementan campañas para un mayor tráfico en sitios Web) y otros nativos digitales son emisores y receptores permanentes a través de computadoras, tabletas y celulares. Valga resaltar que son egresados de escuelas de comunicación la mayoría de los que operan periódicos digitales, así como directivos de las asociaciones que los agrupa.

Utilizados con exhaustividad y rigurosidad en la argumentación y la redacción, los móviles, la web y otros soportes de la incesante revolución tecnológica son pilares informativos que enriquecen la morfología del periodismo; se estiran como trozos para la historia y reviven, cuan reposada y placentera sinfonía, la lapidaria aseveración del periodista y Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez: el periodismo es “la profesión más hermosa del mundo”.

 

Por Oscar López Reyes

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