Enjuician taxista dominicano en Nueva Jersey por presunta violación sexual

Por Miguel Cruz Tejada viernes 23 de febrero, 2018

EL NUEVO DIARIO, NUEVA YORK._ Marcos Blandino de 52 años de edad, un taxista dominicano del servicio de taxis por aplicación, está siendo enjuiciado en la Corte Superior del condado Hudson en Nueva Jersey, por la presunta violación sexual a una mujer el 23 de abril de 2017.

La abogada dominicana Génesis Peduto, que lo defiende, les dijo a los jurados que Blandino es inocente, porque si la relación se produjo, fue consensuada, y la mujer que estaba borracha, se desnudó por sí misma y no forzada.

La  mujer de 22 años de edad, testificó en el estrado ayer jueves  que se quebró varias veces, cuando narraba cómo presuntamente Blandino la violó.

La mujer dijo que el día del presunto ataque fue uno de los primeros días cálidos del año y que ella, una compañera de habitación y un amigo salieron a almorzar para disfrutar el día.

Dijo que se bebió media docena de tragos y en  la noche, se fue a su apartamento  y sacó sus llaves de una maceta que está  en el porche.

Relató que un amigo de la universidad había pasado la noche anterior y le había pedido prestadas las llaves ese mismo día para buscar  sus cosas.

El fiscal adjunto del condado de Hudson, John Mulkeen, mostró el video de seguridad en el que aparece  la mujer saliendo del taxi de Uber a su casa. El estado alega que una minivan frente a la casa que avanzó repetidamente y se revirtió cuando llegó a la casa era conducida  por Blandino.

La mujer dijo que no había notado a nadie entrar al edificio con ella.

“Cuando llegaste al final del pasillo, ¿sabías que alguien estaba detrás de ti?”, le preguntó el fiscal.

“Sí”, respondió la mujer mientras limpiaba una primera lágrima y el juez le entregó una caja de pañuelos.

“Recuerdo mirar a mi izquierda y preguntarle ¿qué estás haciendo? y cuando empujé la puerta para abrirla, él me empujó hacia adelante, al piso de mi sala de estar. Hubo una gran lucha y grité porque pensé que alguien me oiría y grité por ayuda y él me estaba exigiendo que me  callara  y me cubrió la boca y me empujó al piso y me bajó los pantalones”, le dijo la mujer al jurado.

Ella dijo que en un momento logró moverse hacia la cocina con la idea de agarrar un cuchillo, pero Blandino la volvió a tumbar. Relató que el ataque duró unos 10 minutos.

“Cuando luchabas contra él, lo mejor que pudiste, ¿qué partes de tu cuerpo usaste?”, le  preguntó el fiscal.

“Todo mi cuerpo, mis brazos y mis piernas”, respondió la mujer. “Solo intentaba alejarlo de mí. Esa es la mejor manera en que puedo describirlo. Seguí peleando todo el tiempo así que simplemente se rindió y se fue. Se me apeó de encima y salió corriendo de mi apartamento”, dijo la mujer.

La descripción física que ofreció ella del atacante coincide con Blandino. También dijo que es hispano, tenía un fuerte acento y que no creía que hablara inglés. El acusado ha estado escuchando el juicio a través de un traductor de español, usando un audífono.

El video de seguridad muestra al hombre que salió del edificio unos cinco minutos después de entrar.

Peduto, representó también al Gringo de la Bachata, cuando fue extraditado desde Panamá a Massachusetts y acusado en una confusión de identidad por cargos de narcotráfico internacional.

 

LA DEFENSA

La situación se volvió más tensa cuando la abogada Peduto comenzó su interrogatorio.

La jurista le preguntó a la presunta víctima cuántos se había bebido ese día y la obligó a admitir que se había emborrachado la noche anterior.

Peduto notó que la mujer no buscó ayuda o llamó a la policía después de que su supuesto atacante se fue.

La mujer dijo que se cambió de ropa, fue a su habitación y comenzó a llorar en la cama. Una de sus compañeras de cuarto llamó a la policía cuando regresó a casa horas después.

Peduto notó que los pantalones vaqueros de la mujer fueron encontrados en un sofá y le preguntó “¿pusiste tus jeans encima de ese sofá?”

“Creo que sí”, respondió la mujer.

Peduto luego le preguntó por qué la ropa interior de la mujer se encontró debajo de una mesa de café.

“No recuerdo porque después  que todo sucedió, simplemente fui a mi habitación y comencé a llorar”, dijo la mujer, mientras se tapaba los ojos con la mano y comenzó a sollozar. “Lo siento si no recuerdo”.

El juez del caso Vincent Militello, vio que la mujer necesitaba tiempo para recuperar la compostura y pidió un descanso.

El testimonio de ayer terminó con la exposición de  un científico de ADN del laboratorio de la Policía Estatal de Nueva Jersey, pero el estado tiene evidencia del ADN muy limitada, lo que favorece a Blandino.

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