15 mil científicos vuelven a advertir a la Humanidad del daño a la Tierra

Por El Nuevo Diario lunes 13 de noviembre, 2017

EL NUEVO DIARIO, MADRID.- Un grupo de 15 mil científicos de 184 países han alertado, por segunda vez en 25 años, sobre las negativas tendencias ambientales que amenazan “seriamente” el bienestar humano y causan daños “sustanciales” e “irreversibles” a la Tierra.

“Advertencia de los científicos del mundo a la Humanidad: Un segundo aviso” es el título del artículo que firman hoy en la revista BioSience, en el que hablan de las “señales obvias de que vamos por una camino insostenible”, aunque también ofrecen acciones para intentar revertir las actuales tendencias.

En los últimos 25 años las tendencias en nueve temas medioambientales “sugieren que la Humanidad sigue arriesgando su futuro”, aunque hay algunas excepciones como la estabilización de la capa de ozono.

El bienestar humano se verá “seriamente amenazado” por tendencias negativas en algunos tipos de daños ambientales, como el cambio climático, la deforestación, la falta de acceso agua dulce, la extinción de las especies y el crecimiento de la población humana, escriben los expertos.

Sin embargo, “la Humanidad no está tomando las medidas urgentes necesarias para proteger nuestra biosfera en peligro”, según los firmantes del artículo, pues “la abrumadora mayoría” de las amenazas que ya se habían descrito persisten y, “de manera alarmante, la mayoría están empeorando”.

Por ello los científicos sugieren trece áreas en las que actuar para revertir esas tendencias negativas y sugieren que puede ser necesaria una corriente de presión pública para convencer a los líderes políticos para que adopten las medidas correctivas apropiadas.

Crear más reservas terrestres y marinas; fortalecer la aplicación de las leyes contra la caza furtiva y las restricciones al comercio de especies silvestres; ampliar los programas de planificación familiar y de educación para las mujeres; promover un cambio de dieta basada en las plantas y la adopción “generalizada” de energías renovables y tecnologías “verdes” son algunas de sus propuestas.

Esta es la segunda advertencia sobre los peligros del futuro pues todas las tendencias han empeorado desde 1992, cuando más de 1.700 científicos, entre ellos todos los premios nobel, firmaron “Advertencia de los científicos del mundo a la Humanidad”, publicada por la Unión de Científicos Preocupados.

La nueva advertencia ha sido escrita por un equipo internacional liderado por el profesor William Ripple de la estadounidense Universidad de Oregón, usando datos de agencias gubernamentales, organizaciones sin ánimo de lucro e investigadores individuales para advertir sobre los “daños sustanciales e irreversibles” a la Tierra.

Algunas personas, “podrían tener la tentación de ignorar estas evidencias y pensar que estamos siendo alarmistas”, indicó Ripple, pero “los científicos saben interpretar datos y mirar a las consecuencias a largo plazo. Los que han firmado esta segunda advertencia no están solo lanzando una falsa alarma”.

Antes al contrario, “están reconociendo las señales obvias de que vamos por un camino insostenible -agregó-. Esperamos que nuestro documento encienda un amplio debate público sobre el medioambiente y el clima global”.

Aunque el panorama parece sombrío, los científicos señalan que se han hecho progresos en algunas áreas como la reducción de los productos químicos que dañan la capa de ozono y el aumento de la energía generada con fuentes renovables.

Además, en algunas regiones se ha producido un “rápido descenso en las tasas de natalidad, lo que puede atribuirse a inversiones para la educación de las mujeres” y también se ha registrado una ralentización de las tasa de deforestación en algunos lugares.

Entre las tendencias negativas el artículo señala la reducción del 26 % en la cantidad de agua dulce disponible “per capita”, el descenso en las capturas de pescado salvaje, a pesar del aumento de los esfuerzos pesqueros, o un incremento del 75 % en las zonas muertas de los océanos.

También causa preocupación la pérdida de unos 300 millones de acres de zonas boscosas, muchas de ellas convertidas a usos agrícolas, el continuo incremento de las emisiones globales de carbono y el aumento de las temperaturas.

La Alianza de Científicos Mundiales también destaca el aumento del 35 % de la población humana, mientras se da una reducción colectiva del 29 % en el número de mamíferos, reptiles, anfibios, aves y peces.