11 y 25 de septiembre: conmemoración de tres horribles efemérides

Por Juan López miércoles 16 de septiembre, 2020

Juan López

Tres horribles efemérides se registran en las historias de República Dominicana (RD), Chile y Estados Unidos (EEUU) acaecidas en septiembre:

  1. a) El nefasto derrocamiento político-militar del legítimo gobierno democrático del profesor Juan Bosch, 25 de septiembre de 1963.
  2. b) El tremebundo golpe de Estado y vil asesinato del presidente Salvador Allende, en Chile, 11 de septiembre de 1973.
  3. c) La fatídica acción terrorista que derrumbó las torres gemelas de New York, produjo daños al edificio del Pentágono y pretendía afectar la Casa Blanca, 11 de septiembre de 2001.

Después de superar la tenebrosa y criminal tiranía de Trujillo, el pueblo dominicano realizó sus primeras elecciones libres (20 de diciembre de 1962) en las que escogió al Prof.  Juan Bosch como su presidente. Ese gobierno, en forma democrática e institucional, respetando las libertades y derechos humanos, estaba creando condiciones apropiadas para el desarrollo económico del país.

El espurio contubernio de la oligarquía criolla con un sector de la Iglesia y el padrinazgo de EEUU tronchó esa positiva experiencia democrática que empezaban a disfrutar los dominicanos porque, a los siete meses de su juramentación, se materializó (25 de septiembre de 1963) el horrible golpe de Estado al gobierno constitucional del Prof. Bosch, cuyas principales consecuencias directas fueron la “Guerra Patria de Abril” y la segunda invasión  militar norteamericana en RD, lamentables episodios del 24 y 28 de abril de 1965.

Exactamente, diez años después del golpe de Estado al Prof. Bosch, el pueblo chileno fue víctima de una  acción similar. Por eso, este 11 de septiembre, en Chile, se conmemora el 47 aniversario del hecho en el que los gorilas militares liderados por el general Augusto Pinochet, también con el evidente padrinazgo de EEUU, asestaron un horrible y sangriento golpe de Estado (1973), segando las vidas del legítimo y constitucional presidente Salvador Allende y de miles de indefensos chilenos.

Durante los 17 años de la dictadura del gorila Pinochet (1973-1990) el noble pueblo chileno padeció una oprobiosa pesadilla que, gracias a su arrojo y anhelos democráticos, pudo finiquitar y retomar el camino de vivir en democracia, con libertades y respeto a los derechos humanos para proseguir en la consecución del desarrollo económico, la paz política y bienestar social.

En este 11 de septiembre también se conmemoró el 19 aniversario de la horrible acción terrorista que en 2001, provocó el derrumbe de las simbólicas torres gemelas de New York y al mismo tiempo se proponía acciones complementarias y suicidas para afectar los edificios del Pentágono y la Casa Blanca estadounidense.

Esa sangrienta y condenable acción terrorista produjo cuantiosos daños materiales en EEUU, miles de muertes de indefensos ciudadanos y tuvo un histórico impacto a escala mundial que trastornó, en forma radical, todo lo relacionado con la seguridad ciudadana, el modo operandi de los viajes aéreos y las relaciones diplomáticas y comerciales entre varias naciones.

Esos tres horribles episodios, acaecidos en septiembre, obligan al liderazgo político latinoamericano y de EEUU a profundizar en la identificación de los errores y debilidades que facilitaron a sus protagonistas las ejecuciones de tan perversas acciones.

Esta reflexión se inscribe en ese propósito y en llamar la atención sobre esas tres horripilantes efemérides y sus dañinas consecuencias, a los fines de que sean visualizadas como lecciones políticas para que nuestros gobiernos y las presentes y futuras generaciones construyan un mundo pletórico de civismo y patriotismo para que ¡nunca jamás se puedan repetir!

 

Comenta

Apple Store Google Play
Continuar