¨Nunca odies a tu enemigo, afecta tu razón¨ M. Puzo (El padrino)

Por Humberto Salazar martes 17 de enero, 2017

En el día de ayer leímos un tuit de lo mas simpático, escrito por nuestro amigo de tantos años y andanzas Vinicio Castillo Seman, que decía lo siguiente: ¨Apoyo a la marcha del 22. Pido a los mas de 18 mil capitaleños que votaron por mi, asistir, Debe ser cívica. No política Ni partidarista¨.

Lo cierto es que en el fondo de nuestro corazón, nos da pena que una persona de nuestros afectos, como es Vinicito, tenga que caer en una contradicción tan grande en esta etapa de su vida política, como coincidir con los que han sido los enemigos históricos de su padre, nuestro siempre querido y admirado Doctor Marino Vinicio Castillo.

La palabra ¨impunidad¨, que no es mas que la falta de castigo para una persona que ha cometido un delito, es usada en forma tan alegre en la República Dominicana, es el actual objeto de la histérica vocinglería mediática que ha caracterizado a ciertos elementos de los medios de comunicación durante varios gobiernos en el transcurso de los años.

Para que haya impunidad primero tiene que configurarse la comisión de un delito, que la acusación y las pruebas sean presentadas delante de un juez, y por último que en representación de la justicia, este dicte una condena fundamentada en las comprobación de los hechos cometidos.

¿Quién o quiénes son los que pueden acusar?

Según la sentencia TC-159-14 dictada por el Tribunal Constitucional, se ha establecido que cualquier ciudadano puede querellarse en contra de los funcionarios públicos, en virtud de lo que establece el artículo 22.5 de la Constitución, que consagra el derecho a denunciar las faltas cometidas por los funcionarios¨.

Es decir, que los que tan alegremente acusan y embarran reputaciones en forma constante en los medios de comunicación, gritando impunidad, tienen todo el derecho de entablar una querella en contra de esos mismos a quienes señalan como personas que han violado la ley, solo que nunca lo hacen y prefieren la seguridad de un micrófono a ponerse una toga e ir a las barras de los tribunales.

Ese fue el derecho que ejerció el Doctor Marino Vinicio Castillo en el año 1986, cuando presentó una denuncia querella en contra del ex Presidente de la República, Salvador Jorge Blanco, el ex Secretario de las Fuerzas Armadas, Manuel Antonio Cuervo Gómez y el banquero Leonel Almonte, que se conoció en los tribunales y derivó en una sentencia de 20 años de prisión por parte del Juez Juan María Severino en contra de los acusados.

Es mas, en esa época no era tan fácil, como lo sería ahora, para que uno o varios de esos comunicadores o abogados, que tanto tuitean hablando de pruebas que nadie conoce y expedientes fantasmas inexistentes, presenten las pruebas de delito en el tema de la confesión de Odebretch en Estados Unidos de pagos de sobornos con nombres propios claro está.

Porque dejar entrever o sugerir en un tema tan delicado como este, es un ejercicio de irresponsabilidad en el cual no cayó el juicio de 1987 en contra de Jorge Blanco y compartes, porque en esa ocasión, Vincho Castillo dio la cara por la acusación y llevó el caso en los tribunales, escenario donde se debaten los temas de este tipo, hasta las ultimas consecuencias.

Lo cierto es, que de acuerdo a lo publicado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, en el caso de la República Dominicana, existía un intermediario que, según ellos, entregaba dinero para aprobación de proyectos, solo que cuando se interroga a la persona a quien se señala es el intermediario, que es el empresario Angel Rondón, este confiesa haber recibido la suma de que habla el expediente y que no dio un centavo de lo que cobró a nadie.

Entonces, forzar esta situación a realizar un desfile por la Procuraduría General de la República, de una serie de personas, las cuáles no tienen idea de porque se les llama, ya que la documentación financiera pedida por el ministerio público, tanto de Odebretch como de Angel Rondón fueron ya depositadas, y nos imaginamos se necesitará tiempo para verificarla y establecer o no responsabilidades.

Por esto es que la marcha convocada para el próximo domingo tiene un único fin, la insistencia de los partidos políticos que perdieron las pasadas elecciones, de seguir en una campaña permanente de descrédito, en contra de un gobierno que continua trabajando para resolver los temas fundamentales que afectan al pueblo dominicano, por lo que mantiene los mas altos niveles de valoración pública en nuestra región.

No imaginamos que pasaría si, usando el mismo criterio de nuestro amigo de la Fuerza Nacional Progresista, el gobierno constitucional del Presidente Danilo Medina, convocara a los casi tres millones de dominicanos y dominicanas que votaron por el en las pasadas elecciones a marchar para que lo apoyen en sus ejecutorias.

Es que la pasión y la razón en el tema político no es una mezcla que de buenos resultados, la primera es un sentimiento que se anida en la parte mas primitiva del cerebro, la otra esta integrada en las circunvalaciones cerebrales donde se encuentran la inteligencia y el intelecto, y por esto, cuando prima la irracionalidad, es decir el odio, el raciocinio hace una venia y se echa a un lado.

Estaremos prestos a ver marchar el próximo domingo a los extremos de la política dominicana, será muy divertido observar a los que con nosotros construyeron una alternativa de progreso, democrática y participativa, como han sido los gobiernos del PLD, junto a los quema-gomas del Falpo y los anarco-sindicalistas empresarios del transporte.

No se como olvidan la frase famosa que escribió Mario Puzo en el Padrino: ¨nunca odies a tu enemigo, afecta tu razón¨.

 

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