¨ Marcha verde ¨ en el Vaticano contra la corrupción obispo Masalles

Por Humberto Salazar viernes 10 de febrero, 2017

Dice un refrán que ¨mal de muchos es consuelo de tontos¨ pero para tener una idea de lo universal que es el fenómeno de la corrupción, en el día de ayer el propio Papa Francisco admitió que hasta en El Vaticano, estado del cual el mismo encabeza, ¨hay corrupción¨ pero que el ¨vive en paz¨, declaraciones que serán publicadas por la revista Civilitá Católica en su próximo número.

El alcance de estas palabras en momentos en que en la República Dominicana se investigan los sobornos confesados por la empresa brasileña Odebretch, y este tema es usado por parte de algunos miembros de la iglesia católica para presionar al gobierno, hay que asumirlas en su justa dimensión.

Porque la universalidad del fenómeno de la corrupción, que pareciera algunos la circunscriben exclusivamente al ámbito nacional, se demuestra fácilmente por las cifras que maneja el Foro Económico Mundial, que ubica en 1 trillón de dólares, que equivale al 5% del PIB mundial, la cifra que se mueve en las transacciones a través de practicas corruptas en todo el planeta.

Solo que en nuestro país, donde no hay dudas, hemos avanzado en forma acelerada para establecer mayores controles en el uso de los fondos públicos, pareciera que el tema corrupción e impunidad es la bandera de lucha de los partidos políticos y las fuerzas que adversan por un motivo o por otro al actual gobierno.

Los avances logrados con la aplicación de la Ley de Compras y Contrataciones Públicas, las normas impuestas por la Contraloría General de la República con supervisión directa dentro de las instituciones, la creación de la Cuenta Unica del Estado, la publicación de las informaciones contables en linea de las diversos ministerios y direcciones generales que componen la administración pública, entre otras, son una muestra del interés del gobierno en la transparencia y rendición de cuentas.

La Convención de las Naciones Unidas sobre la Corrupción, un documento muy citado en los últimos días por los que andan para arriba y para abajo buscando firmas, clasifica el fenómeno de la corrupción en cinco modalidades diferentes: soborno, malversación, tráfico de influencia, abuso de funciones y enriquecimiento ilícito.

En el caso del soborno, este se define como la acción de corromper a alguien con dinero, regalos u oros beneficios, con el fin de conseguir algún favor o impedir una acción.

La diferencia entre esta y otras formas de corrupción, es que irremediablemente existen dos actores: una persona o empresa ajena al gobierno que funge como el que da el soborno y uno o varios funcionarios de del estado que hacen el papel de sobornados.

Y aquí esta el meollo del asunto, mientras las asociaciones empresariales, la denominada sociedad civil, las iglesias, los medios de comunicación, y todo el que opina del tema solo señala a los políticos que ocupan los cargos públicos como culpables de esta practica corrupta, lo cierto es que para que haya sobornos se necesitan dos y uno de ellos proviene de los empresarios.

Lo que sucede en la República Dominicana entonces, es que se centra el tema como bandera de combate a un gobierno que ha hecho todo el esfuerzo para transparentar el uso de los recursos públicos, solo que quienes están encabezando las denuncias y movilizaciones unos son parte de las fuerzas políticas derrotadas en las elecciones del pasado año y otros representantes de instituciones que también están siendo cuestionadas.

Para nadie es un secreto, que el apoyo de una parte de la iglesia católica a las movilizaciones vestidas de verde de los últimos días, tienen como origen la observación del Presidente de la República Danilo Medina al Código Penal, que lo convierte en el protector de la mujer dominicana, ante la penalización explícita de la interrupción del embarazo en tres causales que nos devolverían a ser un país ubicado en la edad media.

Ahora después de lo que dijo el Papa Francisco sobre la corrupción que existe en la iglesia católica, quisiéramos saber si el Obispo de la la Diócesis de Baní, Victor Masalles, repetirá los tuiters que escribió para apoyar la marcha de los verdes el pasado 22 de enero, cuando dijo: ¨apoyo totalmente a distancia la marcha del domingo¨ (estaba de viaje en los Estados Unidos) y después: ¨La corrupción es un flagelo silente que corre por las venas del país¨.

Quizás este Obispo tan rápido de dedos, para acusar y señalar a quienes encabezan el gobierno por la decisión mayoritaria del pueblo dominicano, de aupar lo que el llama ¨impunidad¨, a pesar de que el caso de Odebretch todavía esta en investigación en la justicia, se atreva a convocar otra marcha igual en el Vaticano en contra de Francisco, ya que este a pesar de que habló de corrupción en la iglesia, confesó que estaba ¨en paz¨.

Dijo el Señor Jesús en el evangelio según San Lucas, capítulo 6:

¨No juzguéis para que no seáis juzgados¨.

¨Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís os será medido¨.

¨¿Y porqué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?¨.

¨¿O como dirá a tu hermano: déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo¨.

¨¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces veras bien para sacar la paja del ojo de tu hermano¨.

 

Apple Store Google Play
Continuar