El crimen de Herrera: “¿Usted se considera un ser humano?”

Por Humberto Salazar miércoles 14 de febrero, 2018

La pregunta que le realizó el Juez José Alejandro Vargas al acusado de infringir las heridas mortales a quien fuera su esposa y los tres hijos que estaban a su cuidado, son palabras que deben retumbar en la conciencia de los dominicanos: ¿usted se considera un ser humano?.

Respetando las creencias de cada quien, un ¨ser humano¨ puede ser tanto el fruto de la creación de un ser sobrenatural, que usted lo puede llamar como desee, o el resultado de millones de años de evolución hasta convertirnos en la cúspide de las especies sobre este planeta.

No importa lo que uno crea, siempre seremos diferentes a los animales primitivos por lo complejo del desarrollo de nuestro cerebro, que es el órgano donde se asentarán todo el aprendizaje de las actividades racionales que nos caracterizan.

Entonces si no somos capaces de actuar de forma racional, que significa que podemos dar razones de nuestras actuaciones, entonces nada nos diferencia de los animales, simplemente disminuimos un escalón en la escala de la evolución.

No hay dudas de que las expresiones de violencia que como síntoma esta dando nuestra sociedad, es una señal de que algo anda mal en cuanto al respeto de las normas de convivencia que deben primar entre animales racionales, que es lo mismo que decir entre ¨seres humanos¨.

Estas normas no son fruto de la casualidad, a medida que los seres humanos se fueron asociando en grupos donde la interacción era imprescindible para la supervivencia, esto porque nuestra naturaleza es ser individuos dentro de una sociedad.

El filosofo griego Aristoteles lo definió claramente en su obra ¨Política¨ cuando dice: ¨El ser humano es un ser social por naturaleza, y el insocial por naturaleza y no por azar o es mal humano o mas que humano…..el que no puede vivir en sociedad o no necesita nada para su propia suficiencia, no es miembro de la sociedad sino una bestia o un dios¨.
Es decir un ser humano no puede desarrollarse sino es asociado con los demás, ya que nuestra racionalidad individual no es suficiente, se necesita de la ayuda, protección y conocimiento de otros individuos, siendo la suma de todos ellos lo que llamamos comunidades humanas.

Y para vivir en esas comunidades los seres humanos nos la ingeniamos para escribir, a veces en tablas de piedra como los ¨Diez Mandamientos¨, las normas de convivencia en nuestras comunidades con las figuras que están designadas para administrar lo que denominamos justicia en caso de violación a eso que llamamos leyes.

Por lógica deductiva entonces, el cumplimiento de las leyes esta íntimamente relacionado con la garantía de castigo para quienes la violen, de modo que si como sociedad o comunidad de seres humanos no somos capaces de infringir el castigo correspondiente a los violadores de las normas disminuimos nuestra condición de seres humanos a ser como los animales.

Lo ocurrido en el sector de Herrera, un crimen que da ¨grima¨ de solo leer el relato en las paginas de los periódicos, es sin dudas el resultado de una personalidad deformada, acciones de esa naturaleza son la expresión de seres degradados con serios trastornos conductuales que se ocultan y estallan en algún momento de sus vidas.

Ahora, lo penoso es que esto no es mas que una acción deleznable dentro de una sociedad que se ha ido acostumbrando a no respetar la vida humana, en la República Dominicana de hoy, un ser humano puede valer un espacio de un parqueo, el precio de una botella de ron de un conductor de patanas o uno de los idiotas que usan las carreteras como pistas de competencia de motociclistas los fines de semana.

Impacta por lo violento y cruel, la saña con que cometió el asesino confeso del barrio de Herrera, sin dudas recibirá el castigo que determina la ley, e ira a cumplir a la cárcel con la pena máxima que corresponde a un caso tan horrendo, este ha sido un crimen que perdurará en la memoria de todos.

La pregunta del Juez Vargas a Victor Alexander Portorreal se responde por sus hechos, no tiene ni siquiera que abrir la boca, esa ¨cosa¨ perdió su condición de ser humano al cometer las acciones irracionales de las que es acusado, su confesión es una muestra de hasta donde pueden llegar algunos animales de dos patas que se disfrazan de seres racionales.

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